Antonio Méndez Rubio:

El pasaje - 2.
Tampa, abandona las aguas de frontera, pon rumbo hasta aquel puerto más hediondo y cierra allí
la luz, como era la costumbre. Llega de noche en calma: la humedad de la niebla, a jirones
visibles, va con el mar y va contigo. Nueve días no serán bastante.
Copulando por nada es lo real tu delirio. Así que escucha: déjanos conocer por una vez la
muerte.
Tampa en sueños celando. Zarpa en vela.
Deja por una vez las aguas.