En España nos vamos dando cuenta poco a poco del efecto pernicioso de las urbanizaciones que se construyen fuera de las ciudades. Son más caras de mantener (además con dinero público) porque hay que llevar hasta ellas todos los servicios; son más contaminantes, con tanto coche por la carretera hacia la ciudad; provocan aislamiento social (en EEUU la gran mayoría de votos a Bush vino de las urbanizaciones y de las zonas rurales, todas zonas con cierto grado de aislamiento). He visto y he vivido en ciudades completamente destruidas por la carísima huida hacia los suburbios: los rascacielos en ruinas de Detroit. Manuel García Ferrando escribe sobre los efectos que tendría una total libertad de horarios en el comercio: “Si comenzaran a cerrar los pequeños comercios, la mayor parte de los barrios de nuestras ciudades iniciarían una desintegración de la vida urbana que conduciría rápidamente a que nuestras ciudades se parecieran cada vez más a esas impersonales, y deterioradas, ciudades norteamericanas, en las que a partir de media tarde cesa prácticamente el palpitar de la vida urbana con el cierre de las oficinas y bancos, y el traslado masivo de los que allí trabajan a sus residencias familiares y a las grandes superficies comerciales de fuera de la ciudad.” Restricciones a la libertad… sólo de horarios.
2005-01-21 09:43 Es que la gente es idiota y la gusta pagar más por lo que vale menos, por eso Hay que ayudarla y obligarla a que compre lo bueno.
2005-01-21 21:16 Carlos, entiendo que tu comentario es irónico.
Me vas a perdonar, pero es que se lee cada cosa que a uno le lleva a pensar en la mera posibilidad de que algo así se pueda escribir en serio.