Revista poética Almacén
Colaboraciones

Algunas mistificaciones del proceso de cosntrucción de Europa

Juan G. Hiltner


Los derechos del hombre siempre se dan de bruces con los derechos del ciudadano, desde el punto de vista ilustrado y desde el punto de vista liberal. Mi primer derecho como hombre, si me creo el mensaje ilustrado, es el derecho a elegirme completamente. A elegirme completamente y a configurarme voluntariamente. Y por lo tanto, mi primer derecho como hombre es el derecho a renegar de mi pueblo, es el derecho a renegar de mis raíces, el derecho a no reconocer, como algo que me tenga que determinar y que me tenga que configurar, el azar de haber nacido en un determinado lugar. Los derechos del hombre garantizan, justamente, el derecho a destruir cualquier supuesta identidad colectiva por parte de los miembros de lo que se concibe como una pura asociación libre de gente que se elige por completo.

En segundo lugar, se dice que el proyecto europeo se configura con arreglo a los valores de la democracia, del liberalismo, etc. Eso no es enteramente cierto. Es obvio que los valores de igualdad de todo hombre ante la ley, que los valores de igualdad entre los diferentes hombres que quieran formar parte de una asociación, quiebran en el momento en que se introduce cualquier legislación que privilegie a los nacionales de un lugar, o que privilegie a los ciudadanos de una serie de países; cuando a quien emigra, porque ha tenido la mala fortuna de nacer en otro sitio, se le introduce una legislación restrictiva, se está introduciendo, bajo la forma de una legislación basada en el nacionalismo, una discriminación entre los hombres que choca con el proyecto liberal y con el proyecto democrático.

Y para terminar, una cosa que me parece también importante: el modo que ha tenido Europa de echar balones fuera, como ocurre en el caso del tratamiento del problema judío dentro de una civilización que se consolida políticamente en su vertiente democrática y supuestamente liberal; los judíos como minoría étnica, que han sido emancipados legalmente, no tienen una integración normal en ninguna de esas sociedades. Y se crea entonces un Estado para que puedan sobrevivir, no como pueblo sino para que puedan subsistir como personas, porque se considera que Europa, Occidente, renuncia a resolver el conflicto judío como ha resuelto el checo o el polaco. ¿Y entonces, qué es lo que se hace?. Pues exportar la cuestión judía a Oriente Medio y reproducir los mismos conflictos que han acaecido durante la primera mitad del siglo anterior en otro ámbito geográfico. Creo que, ciertamente, no conduce a nada esconder las debilidades, las mistificaciones, las contradicciones y las traiciones a su propio ideal, que van implícitas en el proceso de construcción de Europa.


________________________________________
Comentarios